Gröstl de patatas con pimiento y huevo frito
Crujientes patatas salteadas con cebolla y pimiento, acompañadas de un huevo frito y cebollino fresco. Un plato contundente de la cocina austriaca, ideal para aprovechar sobras y que queda listo en poco tiempo.
De yumbelo · 4 raciones · 45 minutos
Ingredientes
- 1000 g patatas de carne firme, cocidas y enfriadas
- 2 ud. cebollas
- 1 ud. pimiento rojo
- 1 ud. diente de ajo
- 3 cda. aceite de colza
- 1 cdta. pimentón dulce
- 4 ud. huevos
- 1 manojo cebollino
- sal
- pimienta negra
Preparación
- Cuece las patatas con piel unos 20 minutos hasta que estén al dente, escúrrelas, deja que se enfríen y luego pélalas. Si las cocinaste el día anterior, quedan especialmente bien para este plato.
- Pela las cebollas y córtalas en dados finos. Limpia el pimiento, quítale las semillas y córtalo en dados pequeños. Pica finamente el ajo.
- Corta las patatas en dados de aproximadamente 1 cm. Corta el cebollino en trozos finos.
- Calienta 2 cucharadas de aceite de colza en una sartén grande. Fríe los dados de patata a fuego medio-alto durante unos 10 minutos, dándoles la vuelta solo de vez en cuando, para que queden crujientes por fuera. Sazona con sal y pimienta y retíralas.
- Calienta el resto del aceite en la sartén. Sofríe las cebollas y el pimiento unos 5 minutos, hasta que estén blandos. Añade el ajo y el pimentón y saltea brevemente.
- Vuelve a añadir las patatas, mezcla bien todo y saltea 2 o 3 minutos más. Rectifica de sal y pimienta.
- En una segunda sartén, o por tandas, fríe 4 huevos de ojo hasta que la clara cuaje pero la yema siga blanda. Sala ligeramente.
- Reparte el gröstl en los platos, coloca encima un huevo frito y espolvorea con el cebollino.